Grupo de Investigación - UPS

Economía popular, finanzas populares y Pymes

  • Presentación

    Según la Correspondencia con lo dispuesto en la  Constitución 2008 en el “Art. 281. Es una obligación del Estado para garantizar que las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades alcancen la autosuficiencia de alimentos sanos y culturalmente apropiados de forma permanente. Para ello, será responsabilidad del Estado: 1) Impulsar la producción, transformación agroalimentaria y pesquera de las pequeñas y medianas unidades de producción, comunitarias y de la economía social y solidaria”, y al artículo “Art. 311.- EI sector financiero popular y solidario se compondrá de cooperativas de ahorro y crédito, entidades asociativas o solidarias, cajas y bancos comunales, cajas de ahorro. Las iniciativas de servicios del sector financiero popular y solidario, y de las micro, pequeñas y medianas unidades productivas, recibirán un tratamiento diferenciado y preferencial del Estado, en la medida en que impulsen el desarrollo de la economía popular y solidaria”, y a la Correspondencia con el Plan del Buen Vivir  2009 – 2013 de su  “Objetivo 11: Establecer un sistema económico social, solidario y sostenible. Construimos un sistema económico cuyo fin sea el ser humano y su buen vivir. Buscamos equilibrios de vida en condiciones de justicia y soberanía. Reconocemos la diversidad económica, la recuperación de lo público y la transformación efectiva del Estado.”

     

    El desarrollo organizacional y empresarial centrado en la competitividad ha demostrado ser ineficiente e ineficaz como se evidencia en el débil crecimiento empresarial y la inequidad en la distribución de los beneficios. Este patrón de desarrollo empresarial se sustenta en las teorías económicas de libre mercado, en las áreas más dinámicas de la economía, con la introducción de tecnologías de punta que han provocado la exclusión de la mano de obra no calificada, la contaminación y la depredación del medio ambiente.

    Paralelamente a este desarrollo empresarial globalizado y excluyente se vienen configurando otras estructuras empresariales, bajo el concepto de la economía social y solidaria, en base a los principios del desarrollo empresarial asociativo, cooperativo, competitivo y solidario.

    Las ciencias administrativas en general han concentrado sus esfuerzos en el desarrollo de esquemas de gestión de la gran empresa, cuyas estrategias obviamente no han podido ser replicadas a la pequeña y microempresa, en lo fundamental el limitado acceso al crédito y la tecnología. En este contexto la pequeña y microempresa no la logrado desarrollarse, pues son pocas las PYMES las que han dado el salto cualitativo para superar la barrera de la subsistencia.

     

    Este escenario, más bien, negativo para el desarrollo de la pequeña y microempresa, abre un espacio de investigación para la UPS, ante la necesidad de desarrollar nuevas estrategias empresariales de la economía social y solidaria.

    El reconocimiento de la UPS, responde a un cambio en el paradigma de desarrollo, que pasa de un desarrollo basado en el crecimiento y acumulación de la riqueza a la lógica del buen vivir. No se está viviendo una época de cambios, si no un cambio de época, marcada por cuestionamiento a los valores establecidos,  una crisis ambiental, social, cultural y económica financiera.

    Se reconoce una realidad que vivía oculta,  invisibilizada por el Estado y la academia y que sin embargo trasciende en el campo económico, social y político.

    El objetivo de la línea de investigación es entender el enorme potencial que esta forma de organización económica posee, como sistema social, solidario y sostenible, bajo los principios de equidad, cooperación, competitividad y respeto al medio ambiente. Un sistema que se caracteriza, además, por la autonomía y capacidad de gestión de los recursos, extendiendo la participación democrática a un ámbito generalmente excluido. Busca tener un impacto positivo en cuanto a la satisfacción de necesidades básicas, concretándose en un mejoramiento de la calidad de vida, es decir, priorizando el bienestar de las personas y en consecuencia de la comunidad, pero sin descuidar el cuidado del entorno.

    Reconociendo la importancia del sistema organizativo de la economía social y solidaria en sus diversos tipos: asociaciones, comités, cooperativas, juntas pro mejoras, entre otras y tomando en cuenta que el Estado y la Constitución lo reconocen en un nuevo marco jurídico y normativo, se abre un espacio amplio de investigación estratégica, sistematización y  búsqueda de nuevas herramientas y metodologías de trabajo.

    Uno de los aspectos más valiosos no es el volumen de actividad (que por cierto es muy alto) sino, sobre todo, la estructura organizativa que está detrás. Lo que se pretende no es crear solo valor económico, si no desarrollar capital social.

    Existen teorías foráneas que fundamentan filosóficamente la validez de esta forma de organización económica y social y que han permitido abrir el espacio para un debate académico y político, plasmado en reformas constitucionales y jurídicas de reconocimiento y visibilización. Si bien este referente teórico ha servido de marco conceptual para interpretar el desarrollo de las economías sociales y solidarias, no se puede aplicar en forma mecánica a la realidad ecuatoriana, consecuentemente necesitamos adaptar y validar estas teorías a nuestra realidad y en especial sistematizar experiencias exitosas como mecanismos de aprendizaje.   

    En este sentido, las demandas investigativas se orientan a  la gestión del conocimiento, que involucra la recopilación de información de campo para aportar en la construcción de propuestas de políticas públicas e institucionales, investigación teórica, metodológica, cuantitativa, cualitativa que fomente el desarrollo del sector. Estudios de formas de intercambio alternativas, que aporten en el acceso a mercados y desarrollo de un consumo ético y responsable, y; el planteamiento de metodologías de fortalecimiento y desarrollo productivo de organizaciones de las ESS, dado el bajo nivel de gobernabilidad y productividad experimentado.

    Las finanzas en el Ecuador a lo largo de su historia se han visto inmersas en políticas definidas desde el gobierno de turno y basado en la distintas constituciones vigentes a su debido tiempo que de manera coincidente han señalado una visión de una economía social de mercado donde se prioriza la renta y la acumulación de capital.

     

    Es así que en la actualidad esa visión ha sufrido un diametral modificación al visualizar en la carta magna vigente que el Ecuador tiene un sistema económico Social y Solidario en la que se prioriza al trabajo y al ser humano como sujeto y fin de su actividad que se desarrolla en distintos tipos de organizaciones,  que  practican especiales procesos que permiten satisfacer necesidades y generar ingresos, basadas en relaciones de solidaridad, cooperación y reciprocidad.  El impacto que genere la aplicación e implementación de Políticas relativas a las Finanzas Populares se visualizarán de manera directa en los procesos de Inclusión económica de los sectores históricamente relegados

     

    Así mismo tendrá un directa influencia en el Desarrollo de nuevas estructuras de financiamiento, así como el reconocimiento legal de mecanismos alternativos de financiamiento que venían operando de manera informal en la economía ecuatoriana tales como cajas de ahorro,  bancos comunales, cajas centrales, etc. (fortalecimiento a iniciativas de intermediación y prestación de servicios financieros bajo  enfoque de las finanzas populares).

     

    Diseño de nuevas políticas y marcos normativos que regulen y direccionen el funcionamiento de estructuras financieras alternativas, con la implementación de un adecuado e integral manejo del riesgo en sus operaciones.

    Fortalecimiento de las capacidades emprendedoras de la población de sectores en condiciones de vulnerabilidad, a través de apoyos con financiamiento público y consolidación de un modelo socio productivo comunitario  a través de programas y proyectos.

    Financiamiento de emprendimientos en zonas donde existe una demanda insatisfecha por concentración de instituciones financieras en ciudades y cantones

    Afianzamiento y potenciación de instituciones con una visión de servicio, y tamizado de instituciones sin respaldo que buscan únicamente el lucro por lucro.

    Hablar de investigación en temas relativos a mecanismos de financiamiento a ideas de sectores históricamente relegados no es nuevo, más bien se ha venido desarrollando desde hace algún tiempo atrás pero únicamente a nivel de enunciados que lamentablemente no han tenido asidero en los responsables  la toma de decisiones, por lo que consideramos de vital importancia a través de estos estudiaos se pueda arribar al Diseño de metodologías de servicios financieros para un tipo de economía que existiendo y funcionando no ha sido reconocida con sus particularidades, y más bien se la ha asumido como microempresa, desdiciendo la esencia de su conformación y fines.

    En este aspecto cabe mencionar que la economía social y solidaria está sustentada en la norma general que es la Constitución de la República del Ecuador, que en el capítulo tercero sobre Soberanía alimentaria, en el art. 281, inciso 1, dice textualmente que será responsabilidad del Estado. “Impulsar la producción, transformación agroalimentaria y pesquera de las pequeñas y medianas unidades de producción, comunitarias y de la economía social y solidaria”.

    En la Sección primera en referencia al Sistema Económico y Política Económica en al artículo 283 sostiene que: “El sistema económico es social y solidario; reconoce al ser humano como sujeto y fin; propende a una relación dinámica y equilibrada entre sociedad, Estado y mercado, en armonía con la naturaleza; y tiene por objetivo garantizar la producción y reproducción de las condiciones materiales e inmateriales que posibiliten el buen vivir.”

    Adicionalmente en el Plan Nacional del Buen Vivir define en el objetivo 11: “Establecer un sistema económico social solidario y sostenible” en cuyo diagnóstico se fundamenta que el crecimiento económico ecuatoriano se base en un sistema productivo caracterizado por la extracción de recursos naturales y el cultivo de bienes agrícolas destinados a la exportación. Se sostiene que hay un énfasis predominante en la producción y el crecimiento económico en detrimento de la distribución del ingreso o los impactos ambientales de los procesos productivos. También se plantea dentro de las políticas y lineamientos la política 11.2 que literalmente busca “Impulsar la actividad de pequeñas y medianas unidades económicas asociativas y fomentar la demanda de los bienes y servicios que generan”

    Con estos antecedentes se pone en vigencia en el país el 10 de mayo de 2011 en el Registro oficial No. 444,  la Ley  Orgánica de la Economía Popular y Solidaria y del Sector Financiero Popular y Solidario. En el artículo 1, se define que “Para efectos de la presente Ley, se entiende por Economía Popular y Solidaria a la forma de organización económica, donde sus integrantes, individual o colectivamente, organizan y desarrollan procesos de producción, intercambio, comercialización, financiamiento y consumo de bienes y servicios, para satisfacer necesidades y generar ingresos, basadas en relaciones de solidaridad, cooperación y reciprocidad, privilegiando al trabajo y al ser humano como sujeto y fin de su actividad, orientada al buen vivir, en armonía con la naturaleza, por sobre la apropiación, el lucro y la acumulación de capital.”

    Y en el ámbito de esta Ley, dentro del artículo 2, expresa que: “Se rigen por la presente ley, todas las personas naturales y jurídicas, y demás formas de organización que, de acuerdo con la Constitución, conforman la economía popular y solidaria y el sector Financiero Popular y Solidario; y, las instituciones públicas encargadas de la rectoría, regulación, control, fortalecimiento, promoción y acompañamiento.

    En el estudio “Hacia una caracterización de la economía solidaria en Brasil”, publicado en la revista venezolana Cayapa Vol. 9, num. 17 de enero-junio del 2009, se sostiene que en Brasil hay una doble dimensión de la economía solidaria: Dimensión socio-económica y socio-política. Se potencializan las prácticas de autogestión y se circunscriben a movimientos sociales nacionales con articulaciones internacionales. Conceptualizan a la economía solidaria como modelo de desarrollo alternativo al capitalismo.

    Luis Razeto, en su libro “Crisis de la Modernidad, economía solidaria y culturas andinas”, 2004 sostiene que frente al problema de las crisis recurrentes del capitalismo que afectan desde sus raíces las estructuras económicas, políticas y culturales en América Latina y particularmente en cuanto a las perspectivas de la economía de la solidaridad. Fundamenta su análisis en la idea de que hay que desplegar un proceso realista y con proyección futura, revalorizando y dando nueva vida a las formas de organización y los contenidos de las economías solidarias con un sentido particularmente humano y comunitario al trabajo, la tecnología, la propiedad y la distribución.

    Por otro lado Carlos Askunze, REAS Euskadi de la Red de Economía alternativa y solidaria, en el documento “Economía Solidaria” manifiesta que partiendo de la definición de Economía solidaria como: “El sistema socioeconómico, cultural y ambiental desarrollado de forma individual o colectiva a través de prácticas solidarias, participativas, humanistas y sin ánimo de lucro para el desarrollo integral del ser humano como fin de la economía”.

    Se identifican, según Askunze, iniciativas asociativas, empresariales, económicas y financieras comprometidas con algunos principios entre los cuales se puede mencionar:

    1. Igualdad
    2. Empleo.
    3. Medio ambiente.
    4. Cooperación.
    5. Sin carácter lucrativo.
    6. Compromiso con el entorno.

     

    En términos concretos en el Ecuador existe una ponencia en el año 2007 sobre “El papel de la Economía Social y Solidaria en la estrategia de Inclusión Social” cuyo autor es José Luis Coraggio. En este documento el autor nos introduce en un horizonte temporal y analiza los compromisos de la transformación de la sociedad criticando el corto plazo proyectando, más bien el mediano y largo plazo generando estrategias para lograr la inclusión social. Sugiere que para poder sustentar programas de economía social y solidaria se requiere no solo diagnósticos, compromisos y factibilidad en cuanto al apoyo del Estado vía gasto público, sino generar lo que denomina “compromisos nacionales” con responsabilidad y propiciando espacios de evaluación, seguimiento y retroalimentación consensuada en el que participen los involucrados.

    En la UPS, se desarrolló la Tesis de Maestría de Francisco Escobar, con el tema: “Fortalecimiento de los Sistemas de Economía solidaria de comercialización de alimentos de barrios populares de Quito” de noviembre de 2010. En este estudio el autor manifiesta que estamos ante un cambio de época o transición de modelos, que permiten hacer una reflexión en el quehacer de la economía social y solidaria. Hace una crítica respecto a la correlación de fuerzas entre los esquemas imperantes en el modelo neoliberal y los alternativos. Sostiene que en este proceso de transición histórica se debe fortalecer a los sectores de la economía popular y solidaria desde algunos ángulos: Fortalecimiento institucional;  garantizar acceso a los recursos, producción, comercialización y consumo de bienes;

    Potenciar las capacidades; Protección al sector de la economía popular y solidaria, etc.

    Luis Augusto Panchi Vasco, en su libro “De la ética económica a la economía ética”, sostiene que Ética y Economía parecen ser dos realidades distantes una de otra y hasta contradictorias. Generalmente se entiende que bajo las condiciones reales del mercado y del mundo en que nos movemos es imposible ser ético si se quiere sobrevivir en medio de la competencia. La ética y la economía se ha presentado tradicionalmente como opuestas, de modo que si se sigue el interés particular se cae en lo inmoral y si se sigue lo moral se olvida el legítimo interés particular. En su estudio propone una racionalidad ético-interpretativa hacia un nuevo concepto de economía ética a partir de una reflexión crítica y propositiva. No hay economía sin interacción social, no puede haber economía sin regulación social. Las propuestas éticas para la economía ecuatoriana provienen no de la reflexión técnica individual del autor sino de las propuestas socialmente discutidas y consensuadas.

  • Líneas de Investigación

    • Economía popular, finanzas populares y Mypes
  • Proyectos de Investigación

    • Proyectos de Investigación Abril 2013-2014

      Título Investigador Principal Estado Perfil
      ANÁLISIS DE LA ESTRUCTURA DE LIDERAZGO EN LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS MANUFACTURERAS DE LAS ORGANIZACIONES DE LA ECONOMÍA POPULAR Y SOLIDARIA EN EL ECUADOR SORAYA ELIZABETH SANCHEZ MONTALVAN En ejecución Descargar
      ¿LAS FINANZAS POPULARES COMO MECANISMO DE FINANCIAMIENTO DE LAS PYMES EN EL AZUAY¿. CESAR ENRIQUE VASQUEZ VASQUEZ En ejecución Descargar
  • Colaboradores


    Coordinador
    • VASQUEZ VASQUEZ CESAR ENRIQUE
    Colaboradores
    • GUEVARA SEGARRA MARIA FERNANDA
    • HERRERA TORRES DORA PRISCILLA
    • MORILLO REVELO EDGARDO JAVIER
    • QUEZADA CONDOLO CLAUDIO RENE
    • SANCHEZ MONTALVAN SORAYA ELIZABETH
    • SANCHEZ ÑACATO MARIA FERNANDA
    • SERRANO VICUÑA SANTIAGO PATRICIO
    • SOLANO GALLEGOS ALVARO SANTIAGO
    • YANEZ VELASQUEZ JORGE ROBERTO
  • Producción Científica